7.6.12

Los lobos también tienen miedo.

A veces soy presa del miedo, recorre mis venas como una corriente de viento helado, provoca una ventisca en mis pulmones, un huracán en mis entrañas. El miedo es un monstruo que se instala dentro, acurrucado en el calor de tu inseguridad, y te devora poco a poco hasta convertir tu vida en la mirada triste de un perro apaleado, escondiéndose en las esquinas, con las orejas gachas y el hocico ensangrentado. Es el miedo, la sensación mas destructiva que hay, el principio básico de todo lo negativo: el odio, los celos, el rencor, el rechazo. El miedo, el dios de los cobardes, el que cobija a sus seguidores en una cárcel de llanto y temblores. Es el miedo una bestia colosal que llega a nosotros desde el infierno por un puente de oscuridad, por debajo de la cama, desde dentro del armario, cuando somos niños. Llega y horada nuestra piel sin cicatrices  todavía para poder acceder a lo profundo, y lo paraliza todo, hiela el pulso, como cientos de cristales formando un rayo de pánico en nuestra garganta. Incluso los lobos tienen miedo, pero ellos no tiemblan, el pánico para ellos es una alteración diferente, en sus cuerpos genera movimiento, les hace correr hacia lo desconocido para no volver jamás. El lobo pierde su destino, con la única convicción de huir y no saber a donde, de correr para dejar atrás esa horrible sensación que mueve sus patas como resortes. Después, en un chispazo de realidad, el lobo se detiene, y vuelve la calma a su boca. 



La nieve cae copo a copo
durante la huida del lobo.

Las huellas cubiertas de miedo
manchan la tundra 
son veneno. 

sus colmillos los forma la espuma blanca,
el sudor de animal aterrorizado. 

el bosque llora la despedida 
'el rey no abandona', se dicen todos.

pero nadie colocó nunca al lobo,
ni corona de espinas, ni de oro.  

Aúlla de nuevo a la misma luna.
Atardecer nublado en el mismo cielo

Y la tundra perlada vestida de viuda
silva canciones de triste sosiego.

Un lobo con miedo es un hombre-lobo
que intenta encontrar la constelación del tiempo.




5.6.12

Incoherencias sucias.

El viento desgarra la madrugada, y no me apetece escribir nada poético, esos textos nulos cargados de metáforas y juegos de palabras, vacíos y sin sentido, surgidos por un impulso, aburridos. Esta noche no. Hoy seré visceral y cruel, cuchilla, llanto  y pies descalzos en el agua fría. Me apetece dejar de bombear sangre un momento y ser presa de la realidad, como una puta en un callejón helado, con medias de decadencia, sin bragas, sin futuro. Esta noche es negra como mis pulmones, huele a nicotina y a whisky barato, a carmín corrido, a dinero sucio. Ruletas rusas en el Madrid de las bocas blasfemas, y yo en medio del Atlántico con heridas en la espalda de tanto restregarme con cristales rotos. Que contrariedad, una, que vive en lo que muchos llamarían paraíso, desea vivir en un barrio marginal alumbrado por horribles luces naranjas, una, que tiene playas de preciosa arena dorada a escasos 20 minutos de casa, desea pasear de madrugada por la ciudad mas fría y húmeda que exista sobre la faz de la tierra. No he nacido para ser princesa, me di cuenta hace ya mucho tiempo, aunque siempre me han gustado las coronas de espinas.






Mañana todo volverá a ser como antes, volveré a querer volar y repoblar el mundo de flores, mientras tanto, disfrutad de mis momentos decadentes. 

Pesadillas.

He parido un monstruo, le he puesto nombre y lo he acunado contra el pecho. Me ha mirado con sus terribles ojos y ha reventado, hostil, en mis manos, dejándolo todo perdido de vísceras y crueldad. De cada trozo de su despedazado cuerpo ha surgido un liquido negro y espeso, como petroleo, como brea, que se ha extendido por toda la habitación y ha tapado puertas y ventanas. Estoy atrapada, presa de mi propia creación, entre cuatro paredes. Su cabeza sigue entera, salpicada de sangre, y ha abierto los ojos, enfocándome con sus pupilas amarillas. De su repugnante boca ha surgido un infernal chillido que ha durado horas, horas enteras, con sus ojos clavados en los míos, con esa masa viscosa trepando por las paredes. He tenido que taparme los oídos para que mi cabeza no estallara como su maldito cuerpo, pero ese chillido estaba en mi cabeza, y no me dejaba apartar la vista de el. He sentido deseos de levantarme y aplastar su cráneo contra el suelo, deseos anulados por ese sonido agudo y penetrante. Por fin ha cesado, y ahora intenta alcanzarme con su lengua bífida, enseñando los colmillos, al borde de la muerte.



31.5.12

A mi fauno.

Hay un horizonte que quiero recorrer contigo. ¿Sabes? no se muy bien como explicarlo. Es algo así como escapar, ver el mundo a nuestros pies desde la cordillera mas alta, casi sin aire, encontrar el tesoro que nadie encontró jamás, ser libres, estar vivos. Caminar a tu lado en silencio sería lo mejor que podría ocurrirme, enterrar las manos en la tierra y sentir, simplemente sentir la existencia del mundo, de mi mundo, de nuestro mundo. Dar las gracias a los árboles por darnos fruta fresca y sombra, robar, ser piratas en un mundo donde los espíritus libres son ahorcados, porque sabemos que, realmente  nada ha cambiado, siguen habiendo buenos y malos, valientes y cobardes, y por mucho que digan, siempre ganarán los buenos, es en lo único que tengo fe, déjame seguir soñando. Vayámonos a donde nadie nos encuentre, que quiero despertar helada de frío, bañarme desnuda en un río de plata, comer lo que encuentre, ser cazadora, ser presa, ser el bosque, ser una ninfa amando a un fauno, ser mito en un mundo demasiado real para nuestros corazones desbocados. Hay una frontera que quiero romper contigo, una costa que nos atrapa, un mar que nos delimita, un océano de miedo y fiero oleaje. Por barco tenemos el deseo de un mundo mejor, por bandera, la esperanza de ser mejores personas mañana. Leviatán será nuestro guía y Poseidón nuestro capitán, que nada ni nadie nos pare.



Hay algo que crece entre mi pecho y mi garganta, que me ahoga y quiere que lo grite. Hace hervir mis venas y me hace levantar la vista cuando estoy desesperada. Es ese deseo de querer huir de un mundo hostil lo que me hace seguir siendo fuerte, el saber que todos los días son el último, el impulso de saltar al agua, el vértigo al borde de un acantilado, el notar el pulso acelerado tras correr ladera abajo, el sentir que puedo coger el universo entero con las manos, el saber que tu estas ahí, venciendo al tiempo. Hay algo que no me deja respirar, que el eco desea repetir, que el cielo desea cobijar, que un 'te amo' no abarca del todo, que el sol no tiene luz suficiente para alumbrar, que no tiene adjetivo que lo describa, ni verbo que le haga ser acción, algo que lleva tu nombre, que habita en mi, en ti, en todo. Es tu sonrisa y tus ojos, el viento enredado en tu melena y el brillo del atardecer en tus pupilas. 
Es mas que vida, mas que amor, mas que esperanza, huye conmigo si quieres, inventemos la palabra que describa esto, y vivamos. 





24.5.12

Cuanto tiempo, Nadie.

  Si es que...a veces me acuerdo de ti, y me cago en tus muertos. Porque fuiste poeta sin versos, pintor sin lienzo. Supiste estar en el momento justo, en el lugar adecuado, pero cuando menos me lo esperaba, y aquí quedan los recuerdos de todas esas tardes que me arrimaba al balcón buscando un pájaro azul, cuando del cielo brotaban estrellas ,cuando el mundo estaba entre mi ventana y mis retinas. Y en aquel entonces hasta tu nombre me daba miedo. Pero llegó agosto,  las flores se secaron y el invierno extendió sus alas en el horizonte, tu nombre perdió la fuerza. Abandoné a Nadie y no miré nunca mas con alegría si me había escrito,  ya no leería sus cartas nunca mas. 

  Hoy he abierto de nuevo el buzón, rompiendo otra promesa. He visto facturas. Deudas, siempre las malditas deudas. Pero ahí estaba, tu última carta, cuando comprendiste que no escribiría mas. La he abierto, venciendo a mi orgullo, nueva vida, nuevas historias. Soy débil, a día de hoy, me sorprendo buscando mi nombre entre tus lineas. Que manía.

21.5.12

no todos los vivos están vivos.

Dolor es darte cuenta que el sol te ha cegado siempre, y que por ello te has perdido el vuelo del pájaro, la sonrisa del niño, la caída de la lluvia, por necio, por cobarde, por querer buscar algo mejor en el horizonte, calcinando tus retinas por mirar al astro rey, por querer ser mas, sin haber aprendido primero a ser menos. Salvaje ambición que nos hace ser cadáveres ingrávidos, levitando intemporales entre sueños y veneno. 

Esto no es una carta de suicido, es una oda a la vida.


El hombre que busca su muerte
encuentra su muerte
y desea su muerte,
sube montañas de vida
buscando a la muerte
encontrando a la muerte
rasga sus mortales rodillas
buscando a la muerte
encontrando a la muerte
y llora en la cima acabado ya el día
buscando a la muerte
encontrando a la muerte,
Escucha a la parca susurrar su destino
buscando a la muerte
encontrando a la muerte
y lucha por ser otro humano vencido
buscando a la muerte
encontrando a la muerte.
Se sabe acabado, triste, podrido
buscando a la muerte
encontrando a la muerte
consumido por eso que llaman nihilismo
buscando a la muerte
encontrando a la muerte,
y mira absorto el gran precipicio
buscando a la muerte
encontrando a la muerte
pensando que todo acaba en suicidio
buscando a la muerte
encontrando a la muerte.
deja caer su cuerpo cansado
buscando a la muerte
encontrando a la muerte.
Besa el suelo profundo y cercano
buscaba a la muerte
y encontró a la muerte.



27.4.12

Dulce nihilismo.

Te beso con la misma dulzura con la que me enciendo otro cigarro, me doy a los vicios, costumbres dionisíacas marcan mi vida, olvidé la razón desde que oí la historia de un hombre lejano que tuvo el valor suficiente para matar a dios y desplegar las alas. Vivir,¿que hostias es vivir en este mundo donde todos lo hacen de la misma manera? Déjame ser león que destroza todo a su paso, perdida aquí, en ningún lugar, contigo. Déjame dormir y tener pesadillas, mañana despertaremos siendo niños de nuevo, salvajes, bárbaros, hojas en blanco esperando ser manchadas de pintura, barro y sal. Duérmete entonces, que las palabras te sepan a cielo y no te desvelen los cantos ásperos de los fantasmas eléctricos, deja que arda todo a lo que llaman verdad, que cuando amanezca resurgiremos desnudos de las cenizas del viejo mundo. Te cuento todo esto con la misma dulzura con la que cierro los ojos cada noche esperando a que llegue el día de correr descalza por la hierva  que querría que habitase donde el asfalto clava sus garras, te recuerdo siempre con la misma dulzura con la que acaricio las palabras, con la que formo párrafos y elaboro metáforas que ni yo misma entiendo. Duerme, es tarde y el sol  no quiere que le veamos desperezarse, que la luna es orgullosa y no le gusta que nadie presencie, decepcionado, su derrota. 









7.4.12

Llévame a casa.

Cógeme de la mano, fuerte, con firmeza, no mires al suelo, ancla la mirada en horizonte y haz que me pierda contigo en él. Tengo calor, ya conozco este lugar, llevo toda mi vida encerrada aquí, con la misma luz, los mismos muebles, los mismos muros. Déjame respirar un instante de estas cuatro paredes sordas,  déjame acurrucarme en esa bóveda azul que cuentan que hay más allá de mi techo y pasar frío y tener hambre. Quiero sumergirme en la noche, en el mundo, como en el mar que me rodea, contar estrellas a la deriva, quemar mapas y desdibujar constelaciones, solo por mantenerme lejos de este infesto nido de quietud y seguridad, solo para sentirme viva, cortarme la piel con las hojas de un poemario de Quevedo y sentir vértigo al saltar del nido, abrir las alas, volar. Emancipame de los ruidos conocidos, enséñame otros nuevos, que esta mañana me sabe a a fruta robada y a caminos de tierra, invítame a un amanecer, que las horas no traigan consigo el sueño, que las 3 de la madrugada es la hora maldita en la que todos los gatos son pardos y sus ojos brillan como las dos lunas de Marte. Olvidemos a la gente que pasa y nos mira, no somos de aquí, no lo queremos ser, solo estamos de paso, haciendo turismo en las aceras, bañándonos en el río helado y secándonos al sol como la ropa tendida. Regalemos nuestra suerte, que sea de todos, que el futuro se desnude arrodillado ante nuestros pies, reyes de algo que todavía no existe, construye tu reino conmigo, libera a los siervos de la corte, que todos bailen y beban vino, que esta noche hay eclipse de luna y las brujas me han dicho que traerán absenta. 



6.4.12

Pedazito de incoherencias tristes.

Un cigarro y un trago de rabia para desayunar, promesas rotas. Dije un día que jamas dejaría de sonreír, pero en estos tiempos el mundo ha podido conmigo, un mundo donde un 'jamás' sale demasiado caro. El cielo no nos espera, juventud eterna, juventud perdida. ¿Oyes a los cuervos morir? Se acerca el fuego, huye. El asfalto no florece aunque lo reguemos con sangre. Entre la luna y el sol no hay mas que ceniza y miedo, promesas rotas. Decepción a las doce en punto, sigo sintiendo el mismo que ayer, las mismas ganas de romper con todo, mi corazón no entiende la autoridad...mi corazón ya no entiende nada. 



2.4.12

El fuego que odio.

El fuego que odio hoy lo devora todo, arranca el verde del suelo y mancha el cielo de humo triste. Las nubes se asustan y no quieren llover, el viento corre y alimenta las llamas. El fuego arrasa el bosque. Mueren plantas y animales, abrasados, con el miedo en los ojos, en la carne, en las ramas, en las flores. El fuego que odio está lejos, pero puedo oír a Gaya marchitándose, a los búhos huyendo de su reino,desde aquí, desde el desierto, oigo a los arboles chillar y a la tierra quedarse estéril, y hasta los pájaros que vuelan al lado de mi ventana lloran.La vida hoy es un río de llamas, un incendio en los corazones. Codicia humana, asquerosa,  que corrompe hasta lo mas puro y nos deja desnudos, frente a los edificios, indefensos, heridos, furiosos y doloridos. ¿Quien devolverá a cada ciervo su identidad, a cada insecto su guarida, a cada lobo su mirada? Ya no creo en nadie, solo en aquello a lo que no otorgan raciocinio, que aunque es capaz de matar, nunca hará tanto daño como ese ser maldito que ha provocado esto. Mandaré abrazos de lluvia a los bosques del norte, para intentar extinguir su dolor.