Hoy andaba por las nubes cuando me tropecé con un rayo de sol, seguí buceando y una gran explosión de chocolate estallo tras de mí, una amapola había sonreído y el cielo se había abierto dejando caer miles de caramelos con sabor a tiramisú, un montón de viejecillas corrían en dirección contraria a los sueños y se chocaron con una manada de kakapus que buscaban El Dorado, pero habían perdido el mapa escrito en una servilleta con tinta invisible. Un platillo volante surco el subsuelo con rapidez y una gran gramola muda salpicaba el aire a ritmo de rumba catalana de Marte. Los gatos perseguían el olor a rímel y entraron en la churrería que hacia esquina con el callejón de los adictos a la felicidad, de donde salieron con una bolsa de pescado asado con sabor a frutas del bosque. Atardecía y una gama entera de colores salía de todas partes y me deslumbraba así que me puse mis gafas de luna ¡mucho mejor! Los relojes se paraban al compás de la música, el tiempo pasaba despacio y casi ni te dabas cuenta y ya era de día de nuevo. Hice una nueva amiga, la señora mandarina, que había sido mujer de la vida, pero conoció a don Lorenzo y su esperanza se despertó. Las ranas rompieron los despertadores y las estrellas dejaron de jugar en las copas de los arboles, era la hora de volver a la calle a verte y a echarte de menos.
23.12.10
22.12.10
19.12.10
14.12.10
12.12.10
volar

un día despertaras y se te abra olvidado el como sonreír.
4.11.10
2.11.10
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cierra la puerta que se cuela el viento, hace frío.Ven, entiéndeme, rompe mi corazón en pedazos, reconstruyelo después a base de caricias, pero quédate, un día mas, quédate.
Se que corro el peligro de caer otra vez, de sangrar de nuevo, no quiero pensar lo que puede pasar si te vas, ahora que las nubes se van y el cielo es azul como el mas azul de los cielos.
Hoy me demuestras tu lado mas tierno, mañana podría cambiar el juego.
No quiero ser otra vez una marioneta, quiero que los dos seamos la mano que mueve el mundo, a nuestro antojo.
1.11.10
pelusas
temiendo lo inminente, tiemblan las pelusas al sentir la presencia de la escoba, saben que se van y no volverán jamas a su hogar, al gueto de debajo de la cama, a un rincón escondido de la casa, detrás de un mueble, allí vivieron y allí morirán. ellas se alimentan del olvido, de la oscuridad y, por hablar mal y pronto, de la mierda. son simpáticas, incluso adorables cuando cruzan rodando silenciosamente el pasillo de la casa, pero las cazamos sin piedad y las exterminamos de nuestra vida, no nos gustan, y las acorralamos en el rechazo.
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